lunes, 19 de octubre de 2009

Giraluna


Por fin, después de múltiples señalamientos de sus compañeros y de noches enteras de frío y de revolución esperando que le mostrara su otra cara, la luna lo miró. Desde esa noche, dejó de llamarse girasol.

2 comentarios:

  1. Un girasol rebelde en su romanticismo.
    Es una preciosidad de micropoema.
    Un besito norteño.

    ResponderEliminar
  2. Hola Samuel:
    Me gustó por diferente...
    Gracias por el comentario, y desde luego por el beso norteño, el que yo te envío es sureño jejeje

    Cariños
    Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ-Ro- Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

    ResponderEliminar

Menos Violencia, Más orgasmos

¡Subvertir la violencia en placer! El orgasmo, más allá de la experiencia físico-corporal, es ícono de entrega y amor. El apoyo, la unión, la empatía entre mujeres nos ayuda a crecer y tener la fuerza de 'todas a una'.