martes, 29 de diciembre de 2009

Doce uvas, tradición y creencias

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Según la tradición, se cree que el que se coma las doce uvas al compás de las campanadas tendrá un año próspero

El origen de la tradición de comer las uvas tiene un precedente, un bando municipal del alcalde de Madrid, José Abascal y Carredano, en diciembre de 1882.

Creencias:

* Comer 12 uvas al ritmo de las campanadas del reloj, una por campanada. Cada uva representa un deseo o propósito para cada mes del año, y comerlas a tiempo hace que éstos se cumplan.

* Sentarse y volverse a poner de pie con cada una de las doce campanadas hará conseguir un buen matrimonio.

* Para tener guarda ropa nuevo durante el 2010, la noche del 31 se debe usar la ropa interior al revés

* Poner un anillo de oro en la copa de champaña con la que se hará el brindis asegura que no faltará el dinero.

* Sacar las maletas a la puerta de la casa para atraer muchos viajes en el año.

* Usar ropa interior en color amarillo la noche de fin de año para asegurar la felicidad, o lencería roja para atraer el amor.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Pocos días...


Días de compartir, celebrar, de amistad, familia,
reflexión, de resultados...
Me despido por unos días, sean felices
con la serena alegría del corazón,
¡luz para todos!
Amores de
♥Ro♥
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PhotobucketRituales de Navidad



viernes, 18 de diciembre de 2009

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Piernas y lágrimas


Santiago de Chile es una ciudad de pocos mendigos si la comparamos con el promedio latinoamericano. Fue un éxito del gobierno militar que se encargó de "neutralizar" esa y otras lacras sociales. Pero eso sí, los pocos pordioseros que quedan mantienen una dignidad y un orgullo a toda prueba. No se consideran pedigüeños sino "desplazados sociales" y poco falta para que tengan su propio sindicato.
Esa tarde nos citamos, un grupo de compañeros y yo, a la fonda de Paco, nuestro común amigo en plena Av. Libertador O´Higgins (Alameda) para degustar los exquisitos vinos que el gallego atesoraba.
-Probad, -nos dijo, -este Cabernet Fin de Siglo. Compré el lote de cinco botellas cuando nació la Mari Pili, hace doce años. Sólo me queda ésta, que os recomiendo para este momento especial.
Y trasegado el caldo, le tocó el turno a nuestro veterano catador Raúl "el de Constanza" quien arqueó las cejas en forma de paréntesis, se miró las pestañas superiores y sacó la mandíbula en gesto de infinita experticia. Movió el líquido tinto y lo observó detenidamente. Aspiró en éxtasis, luego tomó un sorbo distribuyéndolo groseramente por toda la boca y expresó: Cabernet Sauvignon Colchaguense, limpio y brillante... disco perfecto con menisco acolchado. Tinto rubí con piernas simétricas y lágrimas fluidas. (Y continuó)... Ligeramente glicerolado, robusto y de suaves taninos. Aterciopelado con delicado aroma frutal. En fin... ¡Óptimo!
Divertido e impresionado por tanta erudición tomé mi copa con exagerada delicadeza y salí con sumo cuidado al helado exterior bajando lentamente los pocos escalones para saborear mi tesoro fumando un cigarrillo, como debe ser.
Meditaba sobre el talento de Raúl "El de Constanza" y de cómo un vino puede tener piernas y lágrimas, combinación por lo demás, excitantemente erótica. Con ojos libidinosos examiné mi copa.
En eso estaba, tratando de imitar la cara de cordero degollado que nos impresionó de Raúl. La acera, muy concurrida esa tarde de agosto a pesar del aire glacial, se humedecía lentamente con una llovizna microscópica. A unos 25 metros divisé un mendigo que se acercaba vacilante. Disimulando su orgullo miraba atentamente el suelo, de vez en cuando se agachaba al desgaire y recogía una colilla de cigarrillo pisoteada y humedecida. Mirándolo de reojo para conservar dignidades, opté por regalarle uno de los míos, fino y seco. No, mejor dos. El hombre titubeó tres segundos, tiritó otros tres y alargó su garra derecha con uñas de primorosas medias-lunas negras tomando el obsequio. Con gracioso gesto metió su otra zarpa en el bolsillo de su chaqueta grasienta y la sacó empuñada fingiendo tener algo muy valioso en ella. Por supuesto, le seguí el juego para preservar su orgullo y tratando de no tocar su bondadoso garfio alargué mi copa hacia él. El tipo abrió la mano y cinco mugrientas colillas cayeron en el vino.

César Muñoz
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Te recomiendo: "La Otra Mosca"

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lunes, 14 de diciembre de 2009

Los jardines secretos de Mogador



"Aquella mañana tuve finalmente que aceptarlo. Se había apoderado de Jassiba una extraña obsesión por los jardines.

Comenzó como cualquier otra manía: con una mirada extraña, indescifrable. ¿Qué veía Jassiba en todo con esa nueva fijeza? Al principio no le di mucha importancia.

Luego parecía dejarse hipnotizar por ciertas flores como si mirara al mar o al fuego. En todos los rincones de la ciudad y hasta en las calles quería sembrar árboles. No sólo quería entrar en el patio interior de todas las casas de Mogador donde hubiera el menor indicio de una planta sino que, además, comenzó a mirarnos a todos y a todo como si fuéramos parte de algún jardín en movimiento.

Según ella, sus amistades se marchitaban o florecían, algunas se plagaban. Había también personas que eran flores de un día. Injertos, abonos y podas eran algunas de sus palabras favoritas para describir todo lo que hacía y por qué lo hacía. Para ella el mundo entero se convirtió de pronto en la transcripción de un gran jardín, el jardín que contiene a todos los jardines.

Un día la sorprendí sentada cerca de su ventana, ofreciendo su piel al primer sol del día. Los pies primero, luego las piernas, y más tarde la madeja de su pubis que ella miraba como si fuera un arbusto, un bosque, un sembradío. “Mis plantas se alegran”, me dijo sonriente, sin retirar la vista del mechón de vellos alborotados sobre su vientre. Una nueva línea obscura parecía crecer delicadamente hacia su ombligo. Era feliz y estaba llena de paz, como alguien contemplando uno de esos paisajes que llenan el horizonte.

Pero comencé de verdad a preocuparme el día que ella despertó emocionada gritando: "Ya llegó el gran jardinero", justo cuando iba saliendo el sol. Abrió la cortina hasta que se iluminó un filón de su cama y se desnudó para ofrecerse al primer rayo de calor de la mañana. Extendió sus piernas muy lentamente, luego fue separándolas con emoción y, sin tocarse, muy despacio, columpiando su respiración y su pubis al filo tenaz de la luz, hizo el amor con el sol.

Yo la miraba en silencio, asustado y fascinado al mismo tiempo, lleno de escalofríos, celoso de los dedos afilados del sol. No me atreví a tocarla o siquiera a interrumpirla. Sentí que mis manos estaban, sin remedio, muy frías. Después de haber recuperado el aliento pero aún respirando profundamente, Jassiba se acercó despacio, me acarició la mejilla, me dio un beso y me dijo al oído, con voz lenta y grave, que su felicidad era enorme, que había estado en el paraíso, en el jardín de los dedos del sol. Me quedé mudo, atado a mi sorpresa. "


Del libro: Los jardines secretos de Mogador- de Alberto Ruy Sánchez





Lee sobre "La mano del Fuego" del mismo autor...


sábado, 12 de diciembre de 2009

Frases


Del hablador he aprendido a callar; del intolerante, a ser indulgente, y del

malévolo a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no

siento ninguna gratitud hacia esos maestros.


Khalil Gibran

1883-1931.

Ensayista, novelista y poeta libanés.



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jueves, 10 de diciembre de 2009

Frases

Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.


Madre Teresa de Calcuta (1910-1997)

Misionera yugoslava nacionalizada india.

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miércoles, 9 de diciembre de 2009

Cita


Si siembras mentiras, no te asombres si después cosechas miedos y desconfianza.

Anónimo

domingo, 6 de diciembre de 2009

Las Reflexiones de Ro

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Pequeña luz

La flama de la vida ilumina cada paso, el transitar da origen a nuestra historia en cada decisión, acierto y error; reflexiono en cuan efímera es nuestra presencia en el mundo.
Al nacer nuestro cronómetro comienza a correr acortando los días que están señalados para nuestra partida. Nadie escapa a su cita final con la muerte, y casi todos ignoramos donde y cuando será…
Tal vez sea mejor así, eso nos deja la posibilidad de vivir cada día como si fuera el último; a veces olvidamos que estamos de paso y son las circunstancias las que nos recuerdan que respirar no es un acto mecánico, que es sorber vida y exhalar muerte en el eterno alfa y omega que nos rige.
Agradecer la oportunidad a cada persona de enriquecer nuestra experiencia, a quienes nos han acompañado en los segmentos de vida durante años o únicamente por instantes, a quienes nos han llevado a sentir alegría, dolor, tristeza… por que es entonces cuando recordamos que hay lugares en el corazón que ignorábamos.
Abro los brazos y muestro las palmas de mis manos al sol, agradeciendo a cada uno de los increíbles personajes que me han ayudado a forjar la Ro que soy hoy, a nacer y morir incontables veces llevándome a esta metamorfosis, a ver mi rostro reflejado en el espejo, a darme cuenta que solo sobrevive mi mirada de niña, la que juega, la que canta, la que inventa canciones y palabras, la que se conmueve con el dolor ajeno, la que se enamora aunque no sea comprendida, la que escribe historias y la que disfruta su cercanía con el mar, con el cielo, con la divinidad, con el rayo de Dios que habita en cada ser vivo, la que agradece por su vida cada noche antes de dormir…
A todos os digo las frases que purifican mi alma: Lo siento, perdóname, gracias, ¡Te amo!
Por siempre

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ-Ro- Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ
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“Cuando yo me vaya”


jueves, 3 de diciembre de 2009

La Libertad

La libertad es amante de la justicia en un sentido estricto. Una de las principales características de la existencia de la primera es el cumplimiento de la segunda.

No podemos sentirnos libres donde la justicia no se impone por la ley


“cuanto más busco en mí mismo la razón que me determina, siento que no hay en mí más razón que la voluntad”

Bousset
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miércoles, 2 de diciembre de 2009

Ana Clavel



México (Ciudad de México, 1961)

Estudió Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de México. Ha colaborado en numerosos periódicos y revistas, obteniendo su obra varios premios.

Es autora de cuentos y novelas en las que el deseo, en todos sus sentidos, es piedra angular.

Ana Clavel nació en la Ciudad de México en 1961. Es autora de los libros de cuentos: Fuera de escena (1984), Amorosos de atar (1992) y Paraísos trémulos (Alfaguara 2002). Premio Nacional de Cuento “Gilberto Owen” 1991. Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del FONCA 2001-2007. Medalla de Plata 2004 de la Société Académique “Arts-Sciences-Lettres” de Francia. Finalista del Premio Internacional Alfaguara de Novela 1999 con Los deseos y su sombra (Alfaguara 2000, traducida al inglés con el título Desire and Its Shadow en el 2006). Su novela Cuerpo náufrago (Alfaguara 2005) dio pie al proyecto Cuerpo náufrago ready-made multimedia para bucear en la identidad y el deseo (performance, exposición fotográfica, instalación, y a la intervención artística UrbEspectaculArt: La censura también es fuente. Con Las Violetas son flores del deseo obtuvo el Premio Juan Rulfo de novela corta 2005 de Radio Francia Internacional.


“…abrirse al deseo es una condena: tarde o temprano buscaremos saciar la sed -para unos momentos más tarde volver a padecerla”.


Del libro: Las Violetas son flores del deseo, Ana Clavel


Relato de Ana Clavel


Menos Violencia, Más orgasmos

¡Subvertir la violencia en placer! El orgasmo, más allá de la experiencia físico-corporal, es ícono de entrega y amor. El apoyo, la unión, la empatía entre mujeres nos ayuda a crecer y tener la fuerza de 'todas a una'.