miércoles, 24 de marzo de 2010

De mi correo personal - Historia Para Pensar


Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas, así­ que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro. Mientras más lejos iban los pescadores más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado. Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco. Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros. Así­ podían pescar y poner los pescados en los congeladores. Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco, y no les gustaba el congelado, que se tenía que vender más barato. Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces, podían así­ pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa, pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados, aunque vivos, los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco...
Y ¿cómo resolvieron el problema las compañías japonesas? ¿Cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?
Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?
Mientras piensas en la solución... lee lo que sigue:

Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea, empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto. Así­ que solo se relaja. Experimentan el mismo problema que las personas que ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.
Como el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla. Lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50:
"Las personas prosperan mas cuando hay desafíos en su medio ambiente".
Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes, pero ahora ponen también ¡un Tiburón pequeño! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos. ¡Los peces son desafiados!
Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!
Cuando alcances tus metas proponte otras mayores. Nunca debes crear el éxito para luego acostarte en él. Así­ que, invita un tiburón a tu tanque, y descubre que tan lejos realmente puedes llegar, unos cuantos tiburones te harán conocer tu potencial para seguir vivo y haciendo lo que mejor haces, ¡de la mejor manera posible!
Y si ya los encuentras en el tanque, déjalos que se muerdan entre si, que no te asusten sus dientes ni sus trampas... tu sigue alerta, pero siempre "fresco". Siempre habrá tiburones a donde vayas...

Interesante lectura para aplicar a la vida y al trabajo. "Las diminutas cadenas de los hábitos son generalmente demasiado pequeñas para sentirlas, hasta que llegan a ser demasiado fuertes para romperlas."

No pidas a dios que guíe tus pasos si no tienes la intención de mover tus pies...

Photobucket


10 comentarios:

  1. Genial, Ro !!!

    Una vez leí algo que está muy relacionado con tu final. Voy a buscarlo y te lo traigo.

    Besos enormes, alma gemela.

    AME

    ResponderEliminar
  2. Ya lo tengo !!!
    (Perdona si ocupo mucho espacio, pero creo que te gustará. Si no, lo borras y tan tranquilas. Un besoteeee)



    La rana que no sabía que estaba hervida - Olivier Clerc

    “Imaginen una cazuela llena de agua, en cuyo interior nada tranquilamente una rana. Se está calentando la cazuela a fuego lento. Al cabo de un rato el agua está tibia. A la rana, esto le parece bastante agradable, y sigue nadando.

    La temperatura empieza a subir. Ahora el agua está caliente. Un poco más de lo que suele gustarle a la rana. Pero ella no se inquieta, y además el calor siempre le produce algo de fatiga y somnolencia.

    Ahora el agua está caliente de verdad. A la rana empieza a parecerle desagradable. Lo malo es que se encuentra sin fuerzas, así que se limita a aguantar, a tratar de adaptarse y no hace nada más.

    Así, la temperatura del agua sigue subiendo poco a poco, nunca de una manera acelerada, hasta el momento en que la rana acabe hervida y muera sin haber realizado el menor esfuerzo por salir de la cazuela.

    Si la hubiéramos sumergido de golpe en una cazuela con el agua a 50 grados, de una sola zancada ella se habría puesto a salvo, saltando fuera del recipiente.”

    ResponderEliminar
  3. Amelia querida:
    creo que la primavera ha incentivado aun mas mi "vena" humanista, creo que muchos tenemos la oportunidad ahora mismo de alimentarnos del contenido de este post, pero tu y yo segurísimo que lo estamos practicando jejeje
    Gracias alma gemela, muchos besos y ¡luz en nuestras vidas!
    Cariños
    Ro

    ResponderEliminar
  4. Amelia: si, si, ¡así me sucedió, como la rana hervida! me cociné jejeje
    Buen aprendizaje he obtenido. Lanzo mi grito de "guerra" ¡TOWANDA! -como la película- "Tomates verdes fritos", para recordarme quien soy y no volverme a cocinar.
    ¡Venga grita conmigo!
    Te abrazo, gracias por el relato de la rana, estupendo.
    Ro

    ResponderEliminar
  5. TOWANDA !!!
    Jooo...es una de mis películas favoritas !!!
    Y esa escena en el parquin...jajajaja...es genial !!!

    Un beso enorme, alma gemela.
    AME

    ResponderEliminar
  6. Amelia: veo que sabes el "grito de guerra" jeje, efectivamente una película inolvidable, la escena que mencionas, cuando se decide a aceptarse, a reconocer su enfado y se aparca a pesar de todo¡!
    Pues ya lo sabes, ¡no más ranas cocinadas!...
    Un beso

    Ro

    ResponderEliminar
  7. abebedores:
    Gracias por tu visita desde Portugal.
    Un abrazo
    Ro

    ResponderEliminar
  8. Muy buena reflexión dá que pensar y entran ganas de ponerlo en práctica aunque como todo eso es más dificil pero lo intentaremos...
    un beso

    ResponderEliminar
  9. Antares: te aseguro que llegado el momento, sola caerás en la cuenta de lo necesario que es romper con los hábitos, y el que específicamente te habrá llevado a la situación que te hace reflexionar, ese, ese será el primero en la lista de inservibles.
    Un beso gordo
    Ro

    ResponderEliminar

Menos Violencia, Más orgasmos

¡Subvertir la violencia en placer! El orgasmo, más allá de la experiencia físico-corporal, es ícono de entrega y amor. El apoyo, la unión, la empatía entre mujeres nos ayuda a crecer y tener la fuerza de 'todas a una'.