domingo, 23 de agosto de 2009

El Diccionario del Diablo II

PhotobucketAbdicación, s. Acto mediante el cual un soberano demuestra percibir la alta temperatura del trono.

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Aborígenes, s. Seres de escaso mérito que entorpecen el suelo de un país recién descubierto. Pronto dejan de entorpecer; entonces, fertilizan.

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Abstemio, s. Persona de carácter débil, que cede a la tentación de negarse un placer. Abstemio total es el que se abstiene de todo, menos de la abstención; en especial, se abstiene de no meterse en los asuntos ajenos.

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Absurdo, s. Declaración de fe en manifiesta contradicción con nuestra opiniones. Adj. Cada uno de los reproches que se hacen a este excelente diccionario.

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Aburrido, adj. Dícese del que habla cuando uno quiere que escuche.

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Acreedor, s. Miembro de una tribu de salvajes que viven más allá del estrecho de las Finanzas; son muy temidos por sus devastadoras incursiones.

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Acusar, v.t. Afirmar la culpa o indignidad de otro; generalmente, para justificarnos por haberle causado algún daño.

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Admiración, s. Reconocimiento cortés de la semejanza entre otro y uno mismo.

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Admitir, v. t. Confesar. Admitir los defectos ajenos es el deber más alto que nos impone el amor de la verdad.

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Admonición, s. Reproche suave o advertencia amistosa que suele acompañarse blandiendo un hacha de carnicero.

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Autoestima, s. Evaluación errónea.

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Autoevidente, s. Evidente para uno mismo y para nadie mas.

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Bigamia, s. Mal gusto que la sabiduría del futuro castigará con la trigamia.

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Blanco, adj. Negro.

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Boca, s. En el hombre, puerta de entrada al alma; en la mujer, vía de salida del corazón.

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Boda, s. Ceremonia por la que dos personas se proponen convertirse en una, una se propone convertirse en nada, y nada se propone volverse soportable.

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Bolsillo, s. Cuna de los nativos, tumba de la conciencia. En la mujer, este órgano falta; en consecuencia, actúa sin motivo, y su conciencia, desprovista de sepultura, queda siempre viva, confesando los pecados de otros.

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Botánica, s. Ciencia de los vegetales, comestibles o no. Se ocupa principalmente de las flores, que generalmente están mal diseñadas, tienen colores poco artísticos y huelen mal.

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Boticario, s. Cómplice del médico, benefactor del sepulturero, proveedor de los gusanos del cementerio.

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Brahma, s. Creador de los hindúes, que son preservados por Vishnu y destruidos por Siva; división del trabajo más prolija que la que encontramos en las divinidades de otras naciones. Los abracadabrenses, por ejemplo, son creados por el Pecado, mantenidos por el Robo y destruidos por la Locura. Los sacerdotes de Brahma, como los de Abracadabra, son hombres santos y sabios, que jamás incurren en una maldad.

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Bruja, s. (1) Mujer fea y repulsiva en perversa alianza con el demonio. (2) Muchacha joven y hermosa, en perversa alianza con el demonio.

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Bruto, s. Ver Marido.

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Caníbal, s. Gastrónomo de la vieja escuela, que conserva los gustos simples y la dieta natural de la época preporcina.

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Cáñamo, s. Planta con cuya corteza fibrosa se hacen collares, que suelen usarse al aire libre en una ceremonia precedida de oratoria; el que se pone uno de esos collares, deja de tener frío.

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Cañón, s. Instrumento usado en la rectificación de las fronteras.

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Capacidad, s. Conjunto de dotes naturales que permiten realizar una pequeña parte de las ambiciones más mezquinas que distinguen a los hombres capaces de los muertos. En último análisis, la capacidad consiste, por lo general, en un alto grado de solemnidad. Es posible, sin embargo, que esta notable cualidad sea apreciada a justo título; ser solemne, no es tarea fácil.

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Capital, s. Sede del desgobierno. Lo que provee el fuego, la olla, la cena, la mesa, el cuchillo y el tenedor al anarquista, quien sólo contribuye con la desgracia antes de la comida.

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Carcaj, s. Vaina portátil en que el antiguo estadista y el abnegado aborigen transportaban su argumento más liviano.

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Carnada, s. Preparado que hace más apetitoso el anzuelo. La belleza es la mejor de las carnadas.

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Carne, s. Segunda Persona de la Trinidad secular.

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Carro fúnebre, s. Cochecito de niños de la muerte.

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Desgracia, s. Enfermedad que se contrae al exponerse a la prosperidad de un amigo.

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Desmemoria, s. Don que otorga Dios a los deudores, para compensarlos por su falta de conciencia.

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Difamar, v. t. Atribuir maliciosamente a otro vicios que no hemos tenido la oportunidad ni la tentación de practicar.

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Difamar, v. t. Decir mentiras sobre otro. Decir verdades sobre otro.

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Escriba, s. Escritor profesional de opiniones antagónicas a las nuestras.

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Escrituras, s. Los sagrados libros de nuestra santa religión, por oposición a los escritos falsos y profanos en que se fundan todas las otras religiones.

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Espalda, s. Parte del cuerpo de un amigo que uno tiene el privilegio de contemplar en la adversidad.

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Espiar, v. i. Escuchar secretamente un catálogo de los crímenes y vicios de otro, o de uno mismo.

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Erudición, s. Polvillo que cae de un libro a un cráneo vacío.

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Esotérico, adj. Abstruso en forma muy particular, y consumadamente oculto. Las filosofías antiguas eran de dos clases: "exotéricas", o sea aquellas que los propios filósofos podían comprender en parte; y "esotéricas", o sea las que nadie podía comprender. Estas últimas son las que han afectado más profundamente el pensamiento moderno y las que han tenido mayor aceptación en nuestro tiempo.

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Eterno, adj. Dícese de lo que dura para siempre. Es con mucha timidez que me atrevo a ofrecer esa breve y elemental definición, pues no ignoro la existencia de un enorme volumen del ex obispo de Worcester titulado "Definición Parcial de la Palabra Eterno, Tal Como se Usa en la Versión Autorizada de las Santas Escrituras". Este libro gozó antaño de mucho prestigio en el seno de la Iglesia Anglicana, y creo que todavía se lo estudia con placer para el intelecto y provecho para el alma.

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Etnología, s. Ciencia que estudia las distintas tribus del Hombre: por ejemplo, ladrones, asaltantes, estafadores, burros, lunáticos, idiotas y etnólogos.

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Eucaristía, s. Fiesta sagrada de la secta religiosa de los Teófagos. En esta secta surgió una vez una infortunada disputa acerca de lo que comían. Dicha controversia ha causado ya la muerte a quinientas mil personas, sin que la cuestión se haya aclarado.

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Éxito, s. El único pecado imperdonable contra nuestros semejantes.


Ambroce Bierce


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4 comentarios:

  1. Jejeje...me pareció muy original la idea de Ambrose Bierce al crear este diccionario.Me gustó sobretodo la definición de "Boca".

    Por cierto, te quería mandar muchos animos y un abrazo enooooooooooooooorme Ro. Cuidate y cualquier cosa puedes escribirme a mi mail si necesitas charlar con alguien desconocido..a veces ayuda.
    Un besazo

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  2. Fail:
    Gracias por tus ánimos, son días aciagos, oscuros para Ro, la creatividad para escribir mis cuentos esta en shock, aun no reacciona, Dios dirá y mi casta de "sobreviviente" despertará cantando una canción...
    Si que te escribiré, un abrazo y gracias.
    mua mua mua

    Ro

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  3. Interesantes definiciones... ¡Nos gustó leerlas!

    Saludetes, Ro. ¡Y ánimo de parte de estos gatos que te siguen!

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  4. La Gatera: gracias por estar, gracias por mis queridos seguidores felinos y por los ánimos; que tengo varias vidas al menos 7 como los gatos!¡
    Así que ya casi estoy lista...

    (* " " *)
    ( ='o'= )
    -(,,)-(,,)- Ro

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